Estudié en un colegio de monjas, después me pasaron a uno de curas. Esto demuestra que la religión o el estar cerca de ella no convierte a las personas en cristianas más o menos practicantes. Y tampoco es que mis interminables años en sendas instituciones me hicieran aborrecer del catolicismo, aunque motivos me dieron unos y otras más que sobrados.
Recuerdo el día que entré en el instituto. Educación pública. Estaba en COU y a diferencia de mis antiguos compañeros no tenía religión. Encima de la pizarra no había una cruz, no había nada. Me llevé una muy grata sorpresa porque por aquél entonces yo ya me había convertido en una atea a quien eso de la fe no la explicaba ni el principio ni el fin del mundo.
Estudiando en el barrio de Salamanca de Madrid, no todo podía ser perfecto, me rodeaban ateos, cristianos nada practicantes, otros de los de misa dominical de tiros largos seguida de vermut con la familia, budistas, panteistas y punkis. Había de todo y nadie se quejaba porque la cruz no estuviera allí, porque no hubiera capilla en el sotanillo, ni porque algún irreverente se cagara en la madre superiora o lanzara otros cagamentos que no son para repetir ante la gente que se deja caer por este blog. (Aunque hay quien seguro está deseando saber cuales eran)
A día de hoy hay que recurrir a los más altos estamentos para que retiren esa cruz de las aulas de colegios públicos y laicos. ¿Será que a los obispos les entró el miedo que con esto de la EpC vayan a perder más fieles de los que ya pierden con esos anuncios de televisión subvencionados a nuestro pesar con parte de nuestros impuestos?
Si se va a montar este guirigai por la crucecita de marras, con o sin hombre clavado, propongo que además se cuelgue un Buda panzón y sonriente, algún dios celta, íbero o celtíbero, una representación de la madre tierra y se deje un hueco para que Alá se persone en espíritu que no en imagen.
Hagamos de cada pizarra un altar a todas las religiones que se profesan en el mundo, hasta la Jedi. (Lo que daría yo por ver a Yoda en lo alto de la pared con espada laser y todo) Dejemos que los seguidores de Tierra Media coloquen a Eru, que Yemanyá tenga su espacio.
Resulta ridículo, ¿verdad? Entonces ¿por qué no lo es que un señor crucificado atemorice a niños desde su más tierna infancia? Porque otra cosa no, pero es realmente terrorífico que a los tres años un niño se encuentre con eso en el lugar que más horas pasa al día (despierto)
Señores obispos, cardenales, curitas de pueblo y toda la curia. La religión ya tiene espacio en las iglesias, en las sinagogas, en las mezquitas. Cuando un musulmán quiere estudiar el Corán no lo hace en la escuela, ni un judío lee la Torá en clase de lengua. ¿Por qué es tan especial la Biblia para que la religión cristiana tenga que estar presente en todos los lugares?
Yo les recomiendo que abran las iglesias más horas, que tengan personal para atender a los fieles y a lo que quieren serlo y dejennos en paz al resto.
Prefiero ver mil veces los dibujos de los niños en las paredes, prefiero leer carteles que nos ayuden a ser mejores. Prefiero la pared desnuda antes que una cruz.
Y no se confundan, no por verlo todos los días vamos a convertirnos en masa ya creer en el evangelio. Más bien todo lo contrario.
¡Pero esto qué es!
Hace 4 días