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martes, 3 de noviembre de 2009

Os cuento lo de las jornadas????

Lo mismo no os interesa lo más mínimo, no lo sé. Como normalmente lo que me dedico a narrar son estupideces varias de esas que adornan mi vida...

Para ser sincera he disfrutado poco de las jornadas. Es lo que pasa cuando se organiza un evento, el que sea, que con tanto organizar no queda tiempo para discutir. En fin, que a modo de resumen os contaré mis venturas y desventuras durante estos tres días.

El viernes amaneció el centro decorado como ya sabeis, pero gracias a que se trata de un edificio del Ayuntamiento y que tenemos que dar una buena imagen, las pintadas habían desaparecido a las dos horas y quedó muy lucido para el momento de la inauguración.
Comenzamos con la presentación de una exposición fotográfica de madres lesbianas que está genial y un conciertazo de Aritta Mitten (buscadla en Myspace porque no tiene desperdicio) Así que cantamos todas, bailamos lo que se pudo dentro del salón de actos (todo a oscuras) y nos fuimos a cenar al hotel. Charlamos con las chicas que vinieron de fuera, fuimos a buscar a algunas que se nos habían perdido y a casita a dormir, que llevábamos desde las tres de la tarde en danza de un lado para otro.

Sábado por la mañana, ponencia de feminismo y lesbianismo que estuvo la mar de bien y talleres. Yo estuve en el de Planes de Igualdad (política pura) que impartía Raquel Platero (que me gusta esta mujer, una barbaridad). Nos echamos unas risas, huimos de las teóricas que empezaban a hablar y a hablar y nos fuimos a comer.
Aquí tengo que contar el ataque de risa que nos dió al oir a una de las nuestras contar el "espectáculo" de humor que hacía con un colega suyo en el que él era John y ella simulaba ser su polla. Vale, contado así puede que no tenga gracia, pero verla de pie en medio del salón imitando un pene flaccido... ¡no tiene precio!
Después de la comida me fui a la Caleya a organizar lo que ya estaba organizadísimo, la espicha nocturna. Con esto de andar de un lado para otro me perdí la ponencia de la tarde y los talleres. Snif, snif.

Macro espicha en la Caleya: 100 mujeres más o menos comiendo y bebiendo, cantando y lo que tocaba. Rifa de juguetes de los Placeres de Lola (no quiero ser organizadora, quiero participar en las rifas y que me toque todo a mí) y salida hacia Oviedo.
Sí, el autobús llegó una hora tarde. Yo despotricaba como nadie en medio de la calle y cuando se solucionó el tema y el autobús estaba a punto de llegar a buscar a las que habíamos resistido la espera, a una se le ocurre la feliz idea de decir que nos escondamos y así cuando llegue que no vea a nadie. Estuve tentada de hacerle caso y meternos todas detrás de los coches, pero... había ganas de juerga y no podíamos arriegarnos a perder el tan esperado autobús.

En la Santa nos lo pasamos genial, como siempre. La verdad es que nos tratan estupendamente y yo soy una perra por no ir más a ver a las chicas de Oviedo. El incidente de la noche fue un pequeño incendio. Estábamos junto a la barra pidiendo unas copas y charlando cuando empezamos a oler a quemado, al principio no le hicimos mucho caso pero el olor persistía. -No os huele como a quemado??? -Sí, sí. Como si fuera papel quemado. -De donde vendrá?? -No sé, no sé. Me doy la vuelta a un lado y a otro buscando el origen del fuego cuando oigo. ¡¡¡Que te estás quemando!!!! Tita Cerveza se abalanza hacia la pernera de mi pantalón y la Santera Mayor me apaga el bajo con una coca-cola. Estoy salvada!!!. A mi pantalón le falta un trozo y está todo chamuscado pero yo salvé la pierna y la vida, así que no me puedo quejar. Ahora que hubo coña durante un rato.

A eso de las cuatro y pico conseguimos sacar a las canarias del bar y dirigirlas de nuevo al bus que nos llevaba de vuelta. El chófer, un hombre encantador, las dejó a todas a la puerta del hotel y a mi costilla y a mí en la puerta de casa. Para compensarnos por el retraso. Un cielo.

El domingo amanecí a las diez y media de la mañana con lo que me perdí la ponencia (pero es que estaba muerta) Cogimos los tambores y nos preparamos para hacer una clausura de lo más cañero. Allí estábamos 14 mujeres tocando el tambor por el pasillo del centro cultural mientras que el resto bailaba y daba palmas. Fue emocionante.
Después a comer y fin del cuento. Por la noche a ver el partido del Sporting y a dormir.
Menos mal que ayer no tuve que trabajar. Todavía arrastro el cansancio y encima, como soy masoca, echo de menos las jornadas y a las chicas. A unas más que a otras, pero es que entre lo buenas que estaban algunas y el morbazo de otras... como para no echarlas de menos. (Merche, ya sabes que para mí no hay otra más que tú.)

Y ya está. Si habeis llegado hasta el final de este post interminable es que me quereis más de lo que pensaba, porque menuda chapa os he metido.

viernes, 30 de octubre de 2009

Lesbofobia, homofobia, transfobia, bifobia

Todavía no comenzaron las jornadas, lo harán hoy a las siete de la tarde, pero esta mañana nos hemos levantado con la noticia de que el centro donde se van a realizar ha aparecido lleno de pintadas que definen a quienes las han realizado.
Pintadas con contenido homófobo, lesbófobo, que pretenden insultarnos, que pretenden paralizar la evolución de la sociedad hacia el ideal de la pluralidad y del respeto.

Esta noche, amparados por la oscuridad que proteje a los cobardes, unos cuantos se han dedicado a dejar su sello en las paredes. Y a esos cuantos quiero decirles que pueden seguir haciéndolo, pueden seguir retratándose en las paredes porque no les tenemos miedo. No tememos su cobardía, su estrechez de miras, su escasa capacidad que les impide entender que la sociedad es plural, que su tiempo ya ha pasado y que deben evolucionar si no quieren extinguirse.

Las Jornadas siguen adelante y su acto sólo les ha servido para que un número mayor de personas se unan a nuestra causa. Pronto sólo les quedarán pequeños guetos donde esconderse porque no les tememos.

Os mantendré informadas. Hoy empiezan las jornadas y sus pintadas hacen que tenga más ganas si cabe de acudir y trabajar para que sean un éxito.

martes, 27 de octubre de 2009

Estres pre Jornadas

Jornadas, jornadas, jornadas....

No puedo pensar en otra cosa. Y no es sólo porque van a estar muy bien y vamos a aprender muchas cosas, debatir otras tantas y a pasarlo muy bien con las mujeres de otros colectivos, es porque la organización lleva mucho itempo y nos pone a todas lo pelos de punta. Las confirmaciones tardaron en llegar y cuando lo cerramos todo entonces llegan más y más. Y el hotel se queda pequeño y las comidas son para más gente y hay que hacer el cartel de la fiesta y, y y...

Estoy deseando que terminen!!!

Pero voy a centrarme en lo bueno que tiene esto. Ayer tuvimos una reunión para seguir ultimando detalles. Y la verdad, debe de ser por los nervios que tenemos todas pero nos reímos bastante porque se hacen comentarios absurdos, se intenta sacar del armario a compañeras que pueden ser bollo en una provincia lejana, muy alejada de la de sus padres para que no les dé un pasmo. Nos faltan carpetas y tenemos guías de sexo seguro para todas las lesbianas de la Península Ibérica (sí, incluyo Portugal para que os hagais una idea). Aparecen pegatinas que llevan meses en casa de una y que todas creíamos perdidas para siempre.

Menos mal que en la sede de Xega no hay alcohol o acabaríamos borrachas perdidas.

Yo estoy intentando que me slaga la meditación, como a Mafalda con la sopa, pero no hay tutía, no me sale. Estoy histérica, tengo mil frentes abiertos porque la vida sigue y este "embolao" no es el único de mi vida, así que la relajación que traía de Bilbao ya se fue a hacer puñetas.

Y pienso en la fiesta, que va a ser genial de puro surrealista. Habrá gente disfrazada de Halloween y nosotras que iremos de bolleras en jornadas. Voy a pensar en alguna maldad festiva a ver si se anima la cosa todavía más.

Mañana os cuento como va mi estres y mi estado de salud psíquicamente hablando, que si esto no termina conmigo... Voy a ser inmortal!!!

lunes, 6 de julio de 2009

Mi Orgullo 2mil9

Todavía estoy aterrizando del fin de semana del orgullo en Madrid. Llegamos anoche más muertas que vivas y no me acostumbro al cielo gris y a estar 20 grados por denajo de la temperatura de la capital. Aunque se agradece el dormir de un tirón sin pasar los calores de la muerte.

Cada una habrá vivido un orgullo distinto, es lo bueno que tiene la fiesta y yo voy a contaros el mio que fue menos espectacular de lo que esperaba debido a problemas que vienen mucho al caso y que os contaré cronológicamente.

Salimos de Asturias el viernes a las nueve y media de la noche. El avión cogió el atajo aereo y en lugar de tardar una hora como es costumbre hicimos el viaje en 40 minutos. No quiero pensar que es eso del atajo porque no hago más que pensar en un agujero espacio-tiempo de esos. Llegamos a la T4 (la odio con todas mis fuerzas) y tardamos más en recorrerla, esperar a las maletas y salir que en hacer todo el viaje un par de veces. De ahí al bus y pa casina que era tarde. Es que soy una guay y tengo casa en Madrid ;)

Llegamos a eso de las doce y nos fuimos a tomar unas cervecillas para celebrar que habíamos llegado y de paso para saludar a la family, que una no se da cuenta de lo que les echa de menos hasta que no están cerca.

A las cuatro de la mañana y después de una partida de dardos y no sé cuantas al Trivial nos fuimos a dormir. Al día siguiente había quedado para ver a parte de mi gente madrileña, así que a la una del mediodía ya le estábamos dando a las cañitas, a los boquerones en vinagre y a las gambas. Estemos donde estemos nos cuidamos todo lo que podemos.

Gracias a una conjunción astral pude conocer, por fin, a la conciencia de la Tita. Muy maja la conciencia, de verdad que sí. Y después de tres horas de cañas salimos corriendo a la Cibeles a recoger a la delegación asturiana que llegaba a las cinco. Nos pusimos el traje de guerra y a coger sitio, a colocarnos en posición y a cargar las pilas. Llevábamos botellas de agua helada para poder soportar los calores y menos mal, porque aunque no se descongelaron del todo, por lo menos teníamos algunas gotas de agua que llevarnos a la garganta. Al estar helada hoy estoy medio afónica, pero no me importa. A los que llaman hoy a la oficina lo mismo sí que les molesta un poco, pero me perdonan porque saben que el fin de semana fue duro. De hecho hay quien me preguntó como es que no me había cogido el día libre. En fin, a lo que iba.

Esperamos bajo el sol de justicia, con los pies ardiendo porque el asfalto estaba a la temperatura perfecta para hacer gambas al a plancha y después de media hora... Empezamos a avanzar!!!

Y allá que fuimos tambor en ristre bajando hacia la Cibeles. Cantamos, tocamos, mucho. Parábamos para descansar y escurrir las botellas y no morir deshidratadas y la peña nos decía que tocásemos más. Como se nota que ellos estaban de miranda y no cargando con el tambor y con las manos desolladas. Porque sí, acabé con heridas de consideración en mis queridas manos. Heridas que me hicieron ir pa casa a las dos de la madrugada porque no podía ni coger el vaso. Y no estoy siendo exagerada, tengo "testigas"

Nos fuimos a cenar a Lavapiés, dieciocho o veinte mujeres comiendo tandoori y arroz basmati y no sé cuantas cosas más. No me di cuenta del hambre que tenía hasta que me senté a la mesa. Y es que tantas horas de cañas refrescan pero no alimentan.

El domingo volvimos al ataque de las cañas, pero antes mi madre, que es un sol, nos trajo churros y porras para que desayunásemos como señoras en casita. ¿A que es maja?

Despertamos a Cris que no sabía ni donde estaba y la pedimos que nos hiciera una crónica de su orgullo. No lo voy a contar aquí porque pa eso ella se da mucha maña. Y conocimos a Sweet!!! Fue un ratito, lo que dura una coca cola, pero al menos a mí me encantó. Va aumentado el número de blogueras que conozco. Luego a comer una hamburguesa de esas que pesan kilo y medio y corriendo al Alsa a que Cris cogiera el bus. Al Alssssaaaaaa al Alsssaaaaaaaaaa.

Y nada más, minisiesta en el sofá y de nuevo a la T4.

Vale que no salí hasta las mil ni nada de eso pero me siguen doliendo las manos que pa qué. Soy una pupas.

Y ahora a esperar el resto de las crónicas del orgullo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Madrizzz me va a matar

Llega el Orgullo 2mil9 y otro año más bajaremos desde las tierras del norte a la caló insoportable de la meseta a dar voces y tocar el tambor.

Bajamos muchas y muchos. Toda la militancia de XEGA que no quiere perderse un año más las calles de Madrid llenas de gente, el calor, el color, las banderas, las canciones, la fiesta.

Pero este año es un poco distinto de otros, este año bajamos a Madrid cargadas de tambores para hacer ruido. Yo voy a dejar el mio que es chiquitín y manejable para cargar con un monstruo que pesa media tonelada y que me va a dejar las espinillas a vivir, lo presiento.
Antes de que me digais que soy gilipollas por ir cargando con semejante trasto a 40 grados a la sombra os diré que sí, que teneis razón pero que me apetece a pesar de los moratones de las piernas. Que un día es un día, coño!!!

Así que si nos veis pasar por la calle... esperamos que nos saludeis aunque sea con la manita. Como la reina. ¿¿¿Irá a la mani la reina??? Pagaría por verla al lado de Zerolo saludando a diestro y siniestro con la frente sudorosa y el pelo aplastado. Que no hay laca que resista esos calores.

Vamos con la gente de XEGA, con banderas de Asturias y armando follón. Así que si veis a unas cuantas mozas, con una camiseta morada y pantalones naranjas... buscad que por ahí andaremos la tita y yo y otras cuantas más cuyos nombres no voy a poner aquí por eso de la protección de datos.

Y luego de juerga y a cenar a Lavapies. Quien se apunte que lo diga. No tenemos pérdida.

Nos vemos en los madriles.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Soy bisexual, no viciosa

Ayer se celebró el día del Orgullo Bisexual. Y estoy orgullosa, estoy muy orgullosa.

Ayer, en la plaza de Callao de Madrid la gente de Arcópoli estuvo repartiendo peras y manzanas, carne y pescado y preguntando: ¿Por qué me haces elegir?

¡Qué gran pregunta! Después de haber escuchado que lo nuestro es vicio, que tenemos más posibilidades de ligar una noche por ahí, que cuidado con esta que le da igual carne que pescado y se va a largar con cualquiera. Después de pensar en un trío en el mismo instante que saben que soy bisexual. Después de llamarme lesbiana reprimida... Después de todo esto sigo sintiéndome orgullosa.

Hace ya mucho tiempo que tengo claro que no quiero elegir, que me encantan las mujeres y que hay hombres de lo más apetecibles. Como no soy de una acera ni de la otra, estoy sentada en medio de la calle y claro... eso tiene sus riesgos.

Las cosas han cambiado y ya no escucho tan a menudo como antes improperios de homosexuales e insultos de heteros. Y ya no me duelen tanto. Ya no me pregunto si es normal que no quiera elegir entre al rosa y el azul, la carne y el pescado, las mujeres y los hombres. No quiero elegir, no quiero que me hagan elegir.

Soy bisexual, me gusta ser como soy y no quiero cambiar.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Con los ojos como platos!!!!

Cuando la visibilidad toma las calles, a más de uno y de una se les ponen los ojos así, como platos, al borde de las pestañas, como si fueran a escaparse por querer acercarse más a eso que ven y que es una novedad, una sorpresa. Y es que en el fondo, aunque muestren rechazo a todo aquello que no es como su vida, lo primero que sienten los seres humanos es curiosidad. Una curiosidad sana, morbosa incluso, pero curiosidad.

¿Cuántas veces escuchamos decir a alguien en nuestro grupo de amistades que se va a pasar a la otra acera porque en la suya no se come una rosca?
Si me dieran un euro por cada vez que lo oí me podría ir a Cuba de vacaciones "todo incluido".

Pues el viernes pasado, después de una semana de curro a lo bestia pude escuchar esa frase unas cuantas veces. Y mi respuesta en todos los casos fue... "Prueba, es posible que te guste".

Y con la sidra la gente se vuelve locuaz, y "locuacean" que es un gusto y te enteras de cada cosa...
A medida que la conversación se animaba y después de escuchar diez veces que fulano va a empezar a acostarse con hombres, me dió por pensar si esa no es un nueva táctica para ligar. Si es que los hombres esperan que una mujer les diga: "Tranquilo machote, que antes de que te cambies de acera yo me voy contigo para que duermas tranquilín"

Y esto no lo pienso porque me considere una mujer de las que quitan el hipo y que va rompiendo corazones sino por como cambia la historia cuando se enteran de que tienes una relación con una mujer. Ahí sí que cambia el cuento y se les ponen los ojos como platos. Y si están bien educados o son personas "normales" (y en esto de la mormalidad habría mucho que decir, pero para otra vez) no te saltan con la tontería de que te vayas con ellos para que sepas lo que es un hombre, que los hay. A partir de ese momento lo del cambio de acera o de barrio no se repite.

Entonces y a medida que sigues hablando, surgen anécdotas de antiguos novios (yo los tuve) amantes y y amigos. Y los ojos se hacen cada vez más grandes porque ya no eres una mujer que le gustan las mujeres sino una mujer que no diferencia el sexo de la persona que tiene al lado. Una bisexual.
En ese momento la conversación tiró por otros derroteros, pero hoy que lo pienso, siento que me quedé con la curiosidad de leer en sus ojos o de escuchar con palabras lo que pensaban realmente.
No es que me importe, pero... seguro que tuvieron tema de conversación para el resto de la noche. Yo me fui a dormir.

Me gustaría pensar que el hecho de hablar con alguien que no se esconde, que no disimula lo que piensa y lo que siente les ayuda a entender que no somos una amenaza, que no pretendemos hacerles cambiar, que tenemos el mismo derecho que ellos a vivir una historia de amor o de sexo desenfrenado con quien nos apetezca.
Quisiera tener la seguridad de que al quedarse a solas no fui el tema de conversación de dos amigos que salen a ver si ligan (con mujeres, que eso de los cambios de acera son bromas que se gastan entre ellos), sino de como es tan normal que yo no sea heterosexual que no tengo que esconderlo entre historias ficticias y galanteos poco apetecibles. Desearía que la próxima vez que se encuentren con alguien como yo no miren de arriba a abajo, que los ojos no se les salgan de las órbitas, que tener en su círculo de amistades a una lesbiana, bisexual, gay, trans no sea para ellos un matiz que les diferencie del resto, que no sea como el tener un perro o un gato o una iguana en un terrario.
Ojalá una conversación entre sidras sirviera para normalizar las cosas, para que, como los niños que viven desde siempre con una realidad distinta a la mayoría, lo vieran como algo tan rutinario que no fuera sorprendente ni novedoso. Sería maravilloso que estas y otra conversaciones fueran útiles para que no se nos clasifique por con quien nos acostemos. Para llegar a un mundo ideal donde lo que nos une, incluyendo las temidas hipotecas, fuera lo importante.

Yo que pensaba que las relaciones eran íntimas y personales, yo que creía en la privacidad de los amores... Creo que hoy soy más visible y cuando miro atrás y me veo... Se me ponen los ojos como platos.

martes, 26 de agosto de 2008

Políticas Lésbicas

¿Por qué suena tan mal todo lo que lleva asociada la palabra política? ¿Por qué razón nos chirría tanto esa palabra? Hay mucha gente que no quiere saber nada del tema. En cuanto les hablas de política te dicen: "A mí no me metas, yo paso. Con votar cada cuatro años.... Total, para que nos manden los de siempre, para que se enriquezcan y hagan lo que les dé la gana..."
Y no se dan cuenta de que hacemos política todos los días, desde que salimos por la mañana con rumbo al trabajo hasta que llegamos a casa después de tomar una o dos botellas de sidra.
La hacemos porque cedemos el asiento en el autobús, porque hablamos con quien nos vende el pan. La hacemos porque nuestras ideas condicionan lo que decimos, los lugares a los que vamos y la gente con la que tratamos.

Estuve en las jornadas de Políticas Lésbicas de San Sebastián, (maravillosos recuerdos). Y he de confesar que no tenía intención de ir al principio. No es porque me repela la política, llevo mucho tiempo militando y sí que me interesa; simplemente y por ser mujer y feminista, creía que no era necesario el crear una política aparte, a fin de cuentas todas somos mujeres. Pero... hablando y hablando con una mujer que lleva mucho tiempo en la militancia y que sabe mucho mucho más que yo... llegué a la conclusión de que no perdía nada por asistir y seguro que aprendía mucho allí.

Y aprendí, aprendí de las mujeres que estaban allí, aprendí de las cosas que dijeron, descubrí problemas que yo no experimentaba y que no son míos pero que comprendo. Yo que nunca llevé colgado el cartel de Bisexual al cuello estaba descubriendo por qué era tan importante la visibilidad, por qué eran necesarias unas políticas lésbicas a pesar de que todas fuéramos mujeres. Porque estaba descubriendo que mi realidad aunque se parecía a la de las demás, no era igual, porque es necesario que se sepan las diferencias que sufrimos por el simple hecho de no ser heterosexuales.

Y entonces... después de la experiencia me decidí a militar de una forma más activa. En el pasado, cuando vivía en la capital, ya estaba involucrada en el movimiento LGTB pero de una manera distinta, no tan directa; la realidad que conocía era sobre todo la de los hombres, porque eran ellos los visibles, ellos los militantes. Hoy somos nosotras.

Me gusta sentir y vivir el poder que tenemos para cambiar las cosas. El esfuerzo que ponemos en lo que hacemos cuando creemos en ello. Me gusta ser una parte de las mujeres del mundo. Y me gusta vivir lo que siento.

El año que viene volverán las jornadas a nuestras agendas y esta vez nadie tendrá que convencerme para ir. Desde hoy me apunto, así que... a las organizadoras: "En diciembre del 2009 ya tengo reservado el fin de semana para hacer política, política de la de verdad".

jueves, 7 de agosto de 2008

¿Cómo lo digo?

El otro día hablaba con unas amigas de la mejor manera de salir del armario, de decir en casa que no esperen una boda por la iglesia toda vestida de blanco en plan milhojas de merengue porque eso no va a pasar.

Había versiones para todo, desde: "Yo no dije nunca nada pero se lo imaginan", hasta: "Yo no salgo ni de coña porque a mi familia le puede dar un pasmo de muerte. ¡A mi edad!"

No sé cual de ellas es la mejor opción, yo tuve la mia y la tengo aún. Cada casa es un mundo y cada familia otro y que no se entere la abuela porque total, con lo mayor que es ni se va a enterar y se va a llevar un disgusto, para lo que le queda... Con la cantidad de abuelas que hay por ahí orgullosísimas de sus nietas se acuesten con quien se acuesten.

Lo gracioso del asunto es como ven la bisexualidad. Aquí si que encuentro yo diferencias sustanciales. Y me baso en lo que escucho cuando hablo con mi familia y con otras madres y padres y primos y sobrinas. Familia en general.

Escuché que eso era vicio, que era una moda, que era por llamar la atención, que era imposible. Escuché todo eso y más. Escuché que lesbiana se nace y una no se hace, y que si toda la vida se anduvo con hombres... que no se puede andar con mujeres.

¿Cómo se explica eso en casa?

Mira mamá, tenemos que hablar. Ya sé que conociste a todos mis novios y no te gustó ninguno. Sé que te extraña que no ande con ninguno, con lo que yo era. Pero es que ahora quiero estar con mujeres. No, no me lobotomizaron. No, no fueron las compañías. No, no soy una depravada sexual, no me mires con esa cara. Simplemente las cosas cambian. Yo cambié. No, no me crucé de acera, hay hombres que me encantan, es sólo que descubrí que también me gustan las mujeres...

Lo hablaba con unas amigas, heteros unas, lesbianas otras, bisexuales el resto.
- Yo lo diría tal cual - esto sale de la boca de la hetero convencida, de la que no se liará jamás con una mujer. No sé si por miedo al cambio o porque no le atraen lo más mínimo.
- Yo no diría nada - lo dicen casi todas - total, tu vida es tuya y no tienen por qué saberlo.
- Yo se lo diría más adelante, si tienes una relación seria con una mujer, sino... ¿Qué más da?

Y yo que siempre dije que mi vida es mia y la vivo como quiero lo digo en casa y se creen que estoy de coña, y me preguntan si salgo con cada una de las mujeres que entran en mi casa. Una, otra y otra. Como si tuviera un harem.

Lo que sí veo es que... si el ser lesbiana es complicado de decir, la bisexualidad es todo un handicap. Como consuelo, a los que ni lo ven, ni lo entienden, ni quieren comprenderlo les queda la esperanza de que volvamos al camino "recto" de la heterosexualidad. ¡Van listos!