Como deciros que no puedo ni con las pestañas. Estoy muerta, de lunes, agotada y con restos de una resaca que no acaba de pasarse. Pero por fin acabó la Semana Negra. Este fin de semana me lo voy a pasar en casita, tranquilita, leyendo y durmiendo.
Necesito recuperar mi hígado y depurar el organismo de tanto alcohol ingerido. Es que el calor es lo que tiene, que hacer sudar y sudar y beber y beber. Y a las dos de la mañana no apetece agua sino una cervecita fría o un cacharrín con mucho hielo.
Pero voy a hacer la mini crónica del fin de semana. El viernes salimos. No es novedad. Ale, todas pa la Caleya a darle a la sidra y a echar unos bailes. Resumen, llegué a casa a las 6 de la mañana y al día siguiente tenía que levantarme a una hora prudencial para asistir al Cuscús. Y fuí, fuí. Y allí se presentaron tras algunos problemas de ubicación Farala y Kaliope. Que tipas más estupendas. Supongo que se quedaron un poco flipadas porque conocieron a una de las mujeres más incombustibles que conozco. Les estuvo midiendo el aura con las varillas, eso y buscando objetos y personas sin mirar. Y es que, que vayas a comer cuscús y acabes en mitad de una carpa mientras alguien se acerca a ti empuñando unas varillas no es lo más normal que suele ocurrir. Después de la comida nos fuimos cada una a nuestros quehaceres y ya no las vimos más. Pero como sé que van a estar por estos lares unos días, lo mismo coincidimos y nos contamos un poco más de nuestras vidas.
Tras mi curso de percusión (ya, ya sé que me dedico a extraños menesteres) me reuní con Tita Cerveza y con Cris que había decidido cruzar la frontera de Cantabria de nuevo para venir a tomarse algo con nosotras. Que voy a contaros!! Nos reimos, bailamos, nos bebimos toda la cerveza del mundo e hicimos fotos a cual más extraña. Ya sabeis que no las suelo poner aquí, pero... esta vez tengo hasta excusa. La cámara sufrió un accidente al volar por los aires y acabar estrellada en el suelo. Espero que todo tenga solución. De hecho ya abre y cierra pero tiene unos puntitos muy raros que no sé si son de la pantalla o de la lente (que sean de la pantalla, que sean de la pantalla). Llegamos tarde a casa, muy tarde, pero esta vez no hay video del ALSA porque no salimos de Gijón y además tuvimos choferesa. ;)
Creo que nada más. El domingo a las 10 de la mañana abrí un ojo y fui incapaz de levantarme de la cama. Me pesaban hasta las uñas de los pies, así que deserté de la clase de tambores y me quedé durmiendo. Mejor eso que perder el conocimiento en mitad de la Chacarera. A ver si hoy recupero el tiempo perdido.
Voy a seguir currando, a ver si el resto de las asistentes se dignan a poner su propias crónicas.
Que cansada estoy, virgen de la pata arrastro.
No les importa
Hace 4 meses

